¡Feliz Año Nuevo!
Suelo dejar el balance del año para los últimos cinco minutos (una que ha crecido marcada por la música de Mecano). Pero esta mañana me la he pasado para arriba y para abajo por una madrileña calle comprando regalos y estaba taaaaaan aburrida que me ha dado por pensar en este 2006.
Cono normalmente la lista de cosas buenas y malas se hace en cinco minutos solo me da tiempo a rellenar las buenas, y las malas quedan en una cajita que no vuelvo a abrir en la vida (o lo intento). Así que hoy, aunque con más tiempo, he decidido hacer lo mismo.
Y como las cosas buenas han sido tan buenas (mi viaje por Europa del Este, las vacaciones en Asturias, tantas fiestas en Valfer, el giro total que le he pegado a mi vida y un largo etc) pues puedo concluir que el 2006 ha sido un buen año.
Y ahora es cuando mi amiga Laurita me diría: "¿De 0 a 10, cuánto?" Pues te lo digo ya, Lauri, y así no me tienes que preguntar nada. Un 6'5. No llega a notable pero tampoco es un sufi, oye.
Y como no soy yo muy de pedir deseos, no vayan a no cumplirse y me pegue la hostia, pues al 2007 solo le pido salud, mucha, mucha salud para mí y todos los míos. Sobre todo para todos los míos, que sin ellos no soy nadie. Del amor, la fiesta, la amistad, el dinero y todo eso que se suele desear ya me encargaré yo.
Así que os mando un montón de buenos deseos para el Año Nuevo. Que os llegue todo lo bueno que deseéis, que celebréis por todo lo alto el final del 2006 (si ha sido bueno: brindad por él. Si ha sido malo: celebrad que se acaba) y, si bebéis, no conduzcáis, ¡que os quitan puntos!
Como no tengo nada mejor que ofreceros os mando un montón de besos y un buen manojo de espigas.
¡Que seáis felices!
domingo, diciembre 31, 2006
viernes, diciembre 29, 2006
La Inocentada
1. Martita me escribió ayer un mensaje a eso de las 5 de la tarde. Me contaba que en Aquí hay tomate habían dicho que el lunes darían datos sobre un presentador de Cuatroº que respondía por N.A. y que había estado liado con otro de Telecinco hace años.
A mí todo me resultó un poco extraño pero como no estoy puesta en el "Tema Tomate" y confío en Marta, pues me lo creí. No me cupo la menor duda de que por NA se referían a Nico pero yo me preguntaba con quién le liarían. Con tanto candidato en Telecinco nunca se sabe.
Respondí a Marta con un "Pero que me estas contando! Estos del tomate sacan del armario hasta a su madre! Ya me irás informando porque yo no lo veo pero me suena a inocentada".
Volví a dedicarle unos segundos al rumor para pensar que a mí me daba absolutamente igual. Que nunca me he preocupado por los ligues, amoríos o hijos secretos de nadie y menos de la gente que me cae bien. También me dije: "Por lo menos que sea Jesús Vázquez, oye, que está muy bueno".
A las 12 y 2 me llegó otro mensaje "Inocente!!!! Te lo has creido? No te mosquees que te quiero mucho!"
Y ahí acabó la inoentada. Yo ya me imaginaba al pobre Nico huyendo del Tomate.
Luego soñé que me le encontraba conduciendo por Madrid (a Nico, claro). ¡Qué cosas!
2. El 2007 será el primer año de mi vida que reciba sin Raúl. Mi primo, mi hermano, mi amigo, mi confidente (algunas veces), mi mitad... Y el primero del lustro sin que Miriam, mi hermana, mi prima, mi amiga, mi confidente (ella siempre) y mi otra mitad me diga: "Laura, como jamón. Laura come sto. Laura..."
La verdad, no sé si es un buen augurio o no. Quizá sea el fin de una era y el comienzo de otra mejor (siempre juntos, claro). No sé si es mejor el remedio o la enfermedad. Solo sé que me da mucha pena y les echaré muchísimo de menos.
1. Martita me escribió ayer un mensaje a eso de las 5 de la tarde. Me contaba que en Aquí hay tomate habían dicho que el lunes darían datos sobre un presentador de Cuatroº que respondía por N.A. y que había estado liado con otro de Telecinco hace años.
A mí todo me resultó un poco extraño pero como no estoy puesta en el "Tema Tomate" y confío en Marta, pues me lo creí. No me cupo la menor duda de que por NA se referían a Nico pero yo me preguntaba con quién le liarían. Con tanto candidato en Telecinco nunca se sabe.
Respondí a Marta con un "Pero que me estas contando! Estos del tomate sacan del armario hasta a su madre! Ya me irás informando porque yo no lo veo pero me suena a inocentada".
Volví a dedicarle unos segundos al rumor para pensar que a mí me daba absolutamente igual. Que nunca me he preocupado por los ligues, amoríos o hijos secretos de nadie y menos de la gente que me cae bien. También me dije: "Por lo menos que sea Jesús Vázquez, oye, que está muy bueno".
A las 12 y 2 me llegó otro mensaje "Inocente!!!! Te lo has creido? No te mosquees que te quiero mucho!"
Y ahí acabó la inoentada. Yo ya me imaginaba al pobre Nico huyendo del Tomate.
Luego soñé que me le encontraba conduciendo por Madrid (a Nico, claro). ¡Qué cosas!
2. El 2007 será el primer año de mi vida que reciba sin Raúl. Mi primo, mi hermano, mi amigo, mi confidente (algunas veces), mi mitad... Y el primero del lustro sin que Miriam, mi hermana, mi prima, mi amiga, mi confidente (ella siempre) y mi otra mitad me diga: "Laura, como jamón. Laura come sto. Laura..."
La verdad, no sé si es un buen augurio o no. Quizá sea el fin de una era y el comienzo de otra mejor (siempre juntos, claro). No sé si es mejor el remedio o la enfermedad. Solo sé que me da mucha pena y les echaré muchísimo de menos.
jueves, diciembre 28, 2006
Tradiciones a abolir
1. Hoy Lucía, la niña de mis ojos, cumple 5 añitos. A mí me parece que fue ayer cuando nació pero, si me pongo a pensar en todo lo que ha pasado en este tiempo, me da vértigo.
Lucía es la única capaz de despertarme en el pueblo después de una noche de fiesta sin aguantar mis gritos y mal genio.
Muchas veces oigo un: "Lucía, hija, sube a despertar a Laura". Y ahí sube la pobre Lucía: "¡Laura, que es muy tarde, despierta! ¡Laura, ya es muy de día, levanta!". Un segundo después empiezan los juegos, los paseos en bici, los dibujos, las risas...
Alucina con las historias de príncipes y princesas en las que ella siempre cambia de nombre pero él siempre se llama Felipe. "Como el de la Bella Durmiente, claro" me dice.
Así que esta tarde nos acercaremos a Guadalajara para llevarle su Barbie con caballito que trota y relincha, como nos pidió. Eso significa que me espera una tarde de juegos continuos y que, haga lo que haga, Lucía se quedará lloriquenado cuando me vaya y diciendo: "es que Laura no ha jugado casi nada conmigo".
La única diferencia es que este año mi niña ya sabe leer y yo le llevo dos libros.
Me encanta
2. Es probable que uno de estos años sepa lo que voy a hacer en Nochevieja antes del 29 de diciembre. Es más probable todavía que este no sea el año. En cualquiera caso yo me he comprado modelito.
3. Estoy deseando ver la gala disney de cuatroº
4. "Dios mío, no me hagas creer en lo que dicen. Sé que existes porque amanece". En boca de Alejandro Sanz suena precioso.
1. Hoy Lucía, la niña de mis ojos, cumple 5 añitos. A mí me parece que fue ayer cuando nació pero, si me pongo a pensar en todo lo que ha pasado en este tiempo, me da vértigo.
Lucía es la única capaz de despertarme en el pueblo después de una noche de fiesta sin aguantar mis gritos y mal genio.
Muchas veces oigo un: "Lucía, hija, sube a despertar a Laura". Y ahí sube la pobre Lucía: "¡Laura, que es muy tarde, despierta! ¡Laura, ya es muy de día, levanta!". Un segundo después empiezan los juegos, los paseos en bici, los dibujos, las risas...
Alucina con las historias de príncipes y princesas en las que ella siempre cambia de nombre pero él siempre se llama Felipe. "Como el de la Bella Durmiente, claro" me dice.
Así que esta tarde nos acercaremos a Guadalajara para llevarle su Barbie con caballito que trota y relincha, como nos pidió. Eso significa que me espera una tarde de juegos continuos y que, haga lo que haga, Lucía se quedará lloriquenado cuando me vaya y diciendo: "es que Laura no ha jugado casi nada conmigo".
La única diferencia es que este año mi niña ya sabe leer y yo le llevo dos libros.
Me encanta
2. Es probable que uno de estos años sepa lo que voy a hacer en Nochevieja antes del 29 de diciembre. Es más probable todavía que este no sea el año. En cualquiera caso yo me he comprado modelito.
3. Estoy deseando ver la gala disney de cuatroº
4. "Dios mío, no me hagas creer en lo que dicen. Sé que existes porque amanece". En boca de Alejandro Sanz suena precioso.
martes, diciembre 26, 2006
El que quiera entender que entienda
1. Mi Navidad particular empezaba con la cena del viernes con los amigos del barrio. Yo soy una persona bastante tranquila pero sabía que la cena iba a ser tensa de narices. Era la primera vez que pasaba más de media educada hora con mi ex desde que terminásemos en julio y no sabía cómo íbamos a reaccionar. Además, supongo que no es fácil dar explicaciones de lo feliz que es tu vida ahora, de lo bien que te encuentras y de lo bonito que es todo.
Me acordé de la canción de Nena Daconte "No sé cómo decirte". Sobre todo de ese: "no sé cómo decirte que el sol ha salido en mi vida otra vez".
Al final el jaleo llegó por donde menos lo esperaba: la homosexualidad. Mi ex comentó que "eso no es normal" y se armó la de Dios.
Por suerte llegamos pronto a casa, a tiempo de no acabar como el rosario de la aurora y conmigo aún más convencida de que lo normal es amar, da igual a quien.
2. La nochebuena estuvo bien. Comida para parar tres trenes y batalla al singstar "la edad de oro del pop español". Ahora que acaba soy el que más... igual me presento a OT.
3. He visto a Roberto Enríquez en FNAC. Cuando me he dado cuenta de que era él me he acordado de lo muchííííísimo que me gusta como actor y hombre comprometido pero se me ha olvidado rápidamente. Solo podía pensar: "Hay que ver lo guapo que es" "Que bueno está". Pues eso.
1. Mi Navidad particular empezaba con la cena del viernes con los amigos del barrio. Yo soy una persona bastante tranquila pero sabía que la cena iba a ser tensa de narices. Era la primera vez que pasaba más de media educada hora con mi ex desde que terminásemos en julio y no sabía cómo íbamos a reaccionar. Además, supongo que no es fácil dar explicaciones de lo feliz que es tu vida ahora, de lo bien que te encuentras y de lo bonito que es todo.Me acordé de la canción de Nena Daconte "No sé cómo decirte". Sobre todo de ese: "no sé cómo decirte que el sol ha salido en mi vida otra vez".
Al final el jaleo llegó por donde menos lo esperaba: la homosexualidad. Mi ex comentó que "eso no es normal" y se armó la de Dios.
Por suerte llegamos pronto a casa, a tiempo de no acabar como el rosario de la aurora y conmigo aún más convencida de que lo normal es amar, da igual a quien.
2. La nochebuena estuvo bien. Comida para parar tres trenes y batalla al singstar "la edad de oro del pop español". Ahora que acaba soy el que más... igual me presento a OT.
3. He visto a Roberto Enríquez en FNAC. Cuando me he dado cuenta de que era él me he acordado de lo muchííííísimo que me gusta como actor y hombre comprometido pero se me ha olvidado rápidamente. Solo podía pensar: "Hay que ver lo guapo que es" "Que bueno está". Pues eso.
domingo, diciembre 24, 2006
Que Dios os bendiga a todos...
Pavo con suspiros
de almendras doradas,
sorbete de incienso,
puré de castañas,
rizos de besugo
y música hilada.
Langostinos rosas,
sueños de cigalas,
estrellas de mar
en la noche clara.
Virutas de dátiles
de palmeras altas,
hojaldre de nubes,
turrón de esperanza,
serpentina rubia
de piel de manzana.
Zumo de limón,
perlas de naranja,
agua de rocío
con hielo y escarcha.
Toda la familia
reunida en la casa.
Pero en esta noche
hay alguien que falta
y en algunos ojos
aparecen lágrimas.
Nochebuena oscura,
nochebuena clara.
¡Feliz Navidad a todos!
viernes, diciembre 22, 2006
El día de la suerte
1. Ayer me pasé todo el día en la Universidad (de 9 de la mañana a 14'30) para dar clase de 13 a 14'30. Cosas del fin de curso. El señorito andaluz se ha quedado sin título de profe del año. Definitivamente se lo hemos dado al profesor de Periodismo Especializado que el viernes dio cinco minutos de clase y nos mandó a tomar café. Se despidió de nosotros diciéndonos algo así: "Bueno chicos, que paséis una muy Feliz Navidad y que el 2007 sea estupendo para vosotros en los estudios y el trabajo. Sobre todo que encontréis trabajo. Y en las fiestas ni toquéis un libro, ¿eh? Que las vacaciones están para disfrutar. Comed mucho, bebed mucho, no conduzcáis y pergaos muchas juergas. Que lo pague el cuerpo pero no la diversión. Cuando seáis viejos ya veréis lo que hacéis". A mí me parece un crack, por esas y otras muchas razones.
2. En uno de esos interminables descansos de la mañana Sara y yo nos fuimos a desayunar a la cafetería. Y allí estábamos. Yo removiendo mi té y ella echando mermelada a su tostada cuando me pongo a ojear el Que!
Sara: ¿qué? ¿Algo interesante?
Laura: No, lo de siempre
(unos segundo después)
Laura: ¡Ah!
Sara: ¿Qué pasa?
Laura: ¡Mira!
Sara: ¿Qué?
Laura: Sara, Nico, una página entera de Nico.
Sara: Joder, que susto me has dado
Laura: Pues si que te asustas tú por nada, ¿eh?
Y allí estaba Nico Abad, en tres fotitos, una de ellas mordiendo una manzana. Hablaba de su casa y de sus niños. Yo me le imagino de padrazo y ya si que me gana del todo (si faltaba algo por ganar).
Acabo de estar en su blog y cuenta que Soy el que más sabe de Televisión del Mundo se acaba. Yo ya me he quedado baldada para el resto del día. No hay derecho.
El caso es que Nico puede recibir un TP al mejor presentador de variedades y espectáculos solo si votáis aquí.
No es pasión, pero se lo merece más que nadie.
3. El miércoles vi "El diablo viste de Prada". Estuvo entretenida, pero solo eso, entretenida.
4. El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco es la imagen de nuestra vida. Me ha encantado el programa de Hermida. Apunté las 50 imágenes en un folio y repasándolas llegué a la conclusión de que somos unos sufridores natos. La mayoría son atentados, asesinatos, muertes, secuestros, catástrofes naturales... Un prado de penas que dirían en Aquí no hay quien viva. Si hasta en dibujos se eligió a Marco, que el pobre estaba toda la serie buscando a su madre desesperado y nos tenía en una angustia que no podía ser, en lugar de Heidi, en la que la niña paralítica acababa andando y el viejo de los Alpes convertido en un abuelito tierno y cariñoso.
Aún así, creo que la muerte de Miguel Ángel, el 11-m, David el Gnomo y Verano Azul son las imágenes de mi vida.
5. Un año más no me ha tocado la lotería y un año más he vuelto a oir lo de: "mientras tengamos salud..." Que a mí siempre me dan ganas de contestar: "Pues nada, ya solo me faltaba romperme una pierna también". Bueno, ¡miento! Me ha tocado un 7 de la terminación del gordo a medias con mi hermano. "¿Qué número compro, J?" "Pues que acabe en 7 como el número de Raúl, claro". Al final ser tan madridistas y Raulistas nos ha servido para algo.
1. Ayer me pasé todo el día en la Universidad (de 9 de la mañana a 14'30) para dar clase de 13 a 14'30. Cosas del fin de curso. El señorito andaluz se ha quedado sin título de profe del año. Definitivamente se lo hemos dado al profesor de Periodismo Especializado que el viernes dio cinco minutos de clase y nos mandó a tomar café. Se despidió de nosotros diciéndonos algo así: "Bueno chicos, que paséis una muy Feliz Navidad y que el 2007 sea estupendo para vosotros en los estudios y el trabajo. Sobre todo que encontréis trabajo. Y en las fiestas ni toquéis un libro, ¿eh? Que las vacaciones están para disfrutar. Comed mucho, bebed mucho, no conduzcáis y pergaos muchas juergas. Que lo pague el cuerpo pero no la diversión. Cuando seáis viejos ya veréis lo que hacéis". A mí me parece un crack, por esas y otras muchas razones.
2. En uno de esos interminables descansos de la mañana Sara y yo nos fuimos a desayunar a la cafetería. Y allí estábamos. Yo removiendo mi té y ella echando mermelada a su tostada cuando me pongo a ojear el Que!
Sara: ¿qué? ¿Algo interesante?
Laura: No, lo de siempre
(unos segundo después)
Laura: ¡Ah!
Sara: ¿Qué pasa?
Laura: ¡Mira!
Sara: ¿Qué?
Laura: Sara, Nico, una página entera de Nico.
Sara: Joder, que susto me has dado
Laura: Pues si que te asustas tú por nada, ¿eh?
Y allí estaba Nico Abad, en tres fotitos, una de ellas mordiendo una manzana. Hablaba de su casa y de sus niños. Yo me le imagino de padrazo y ya si que me gana del todo (si faltaba algo por ganar).
Acabo de estar en su blog y cuenta que Soy el que más sabe de Televisión del Mundo se acaba. Yo ya me he quedado baldada para el resto del día. No hay derecho.
El caso es que Nico puede recibir un TP al mejor presentador de variedades y espectáculos solo si votáis aquí.
No es pasión, pero se lo merece más que nadie.
3. El miércoles vi "El diablo viste de Prada". Estuvo entretenida, pero solo eso, entretenida.
4. El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco es la imagen de nuestra vida. Me ha encantado el programa de Hermida. Apunté las 50 imágenes en un folio y repasándolas llegué a la conclusión de que somos unos sufridores natos. La mayoría son atentados, asesinatos, muertes, secuestros, catástrofes naturales... Un prado de penas que dirían en Aquí no hay quien viva. Si hasta en dibujos se eligió a Marco, que el pobre estaba toda la serie buscando a su madre desesperado y nos tenía en una angustia que no podía ser, en lugar de Heidi, en la que la niña paralítica acababa andando y el viejo de los Alpes convertido en un abuelito tierno y cariñoso.
Aún así, creo que la muerte de Miguel Ángel, el 11-m, David el Gnomo y Verano Azul son las imágenes de mi vida.
5. Un año más no me ha tocado la lotería y un año más he vuelto a oir lo de: "mientras tengamos salud..." Que a mí siempre me dan ganas de contestar: "Pues nada, ya solo me faltaba romperme una pierna también". Bueno, ¡miento! Me ha tocado un 7 de la terminación del gordo a medias con mi hermano. "¿Qué número compro, J?" "Pues que acabe en 7 como el número de Raúl, claro". Al final ser tan madridistas y Raulistas nos ha servido para algo.
martes, diciembre 19, 2006
Se acerca tu Navidad...
1. Hoy ha sido el último día de dos asignaturas. En una hemos dado clase completamente normal pero en la otra (derecho de la información) el profesor estaba especialmente graciosillo y se ha pasado la hora y media diciendo paridas que han arrancado carcajadas entre los escasos asistentes. Ha vuelto a salir la Pantoja y el caso Malaya a colación y, según él, la Pantoja va ir a la cárcel "por vivir en pecado". Ahí lo llevas.
Se ha despedido deseándonos Feliz Navidad y "a los que no sabéis todavía lo de los Reyes pues que os traigan muchas cosas los Reyes. ¡Ah! y no olvidéis que mi despacho es muy grande y caben todos los regalos que me queráis traer". El "señorito andaluz" (que así le apodamos el primer día) tiene todas las papeletas para convertirse en el profesor del año.
2. Ayer vinieron unos niños a casa a pedir el aguinaldo. Yo me iba a clase de inglés corriendo así que tuve que despedirles con educado "lo siento" y ellos me contestaron: "Gracias, señora". Así que entre la vuelta al cole después de diez años, los niños cantando villancicos en el edificio (cosa que ya no hago porque tengo una edad) y ese "señora" estoy que no levanto cabeza.
3. He votado mis tres pelis favoritas de Disney. Creo que ha sido la elección más complicada de mi vida. Todas me recordaban algo especial: la primera vez que fui al cine, la primera vez que lloré con una película, las meriendas viendo Dumbo, los sábados por la mañana con David el Gnomo y La Cenicienta, las tardes del cole en que nos ponían La Sirenita o Fantasía... Fue como otra bofetada infantil en la cara. Pero me encanto. Estuve a punto de no votar porque no sabía por cuáles decidirme pero al final pinche en La Bella y la Bestia (primera peli que ví en el cine "Benllurie"), Tarzán (mi perro llevaba el nombre del gorila de Tarzán así que, mira si me marco) y El Rey León, aún recuerdo la sala entera llorando con la muerte del pobre Mufasa.
No veo la hora de que llegue el 29 de diciembre para ver la gala en Cautro.
4. Ruth es una tía genial. ¡Gracias por la tarde!
1. Hoy ha sido el último día de dos asignaturas. En una hemos dado clase completamente normal pero en la otra (derecho de la información) el profesor estaba especialmente graciosillo y se ha pasado la hora y media diciendo paridas que han arrancado carcajadas entre los escasos asistentes. Ha vuelto a salir la Pantoja y el caso Malaya a colación y, según él, la Pantoja va ir a la cárcel "por vivir en pecado". Ahí lo llevas.
Se ha despedido deseándonos Feliz Navidad y "a los que no sabéis todavía lo de los Reyes pues que os traigan muchas cosas los Reyes. ¡Ah! y no olvidéis que mi despacho es muy grande y caben todos los regalos que me queráis traer". El "señorito andaluz" (que así le apodamos el primer día) tiene todas las papeletas para convertirse en el profesor del año.
2. Ayer vinieron unos niños a casa a pedir el aguinaldo. Yo me iba a clase de inglés corriendo así que tuve que despedirles con educado "lo siento" y ellos me contestaron: "Gracias, señora". Así que entre la vuelta al cole después de diez años, los niños cantando villancicos en el edificio (cosa que ya no hago porque tengo una edad) y ese "señora" estoy que no levanto cabeza.
3. He votado mis tres pelis favoritas de Disney. Creo que ha sido la elección más complicada de mi vida. Todas me recordaban algo especial: la primera vez que fui al cine, la primera vez que lloré con una película, las meriendas viendo Dumbo, los sábados por la mañana con David el Gnomo y La Cenicienta, las tardes del cole en que nos ponían La Sirenita o Fantasía... Fue como otra bofetada infantil en la cara. Pero me encanto. Estuve a punto de no votar porque no sabía por cuáles decidirme pero al final pinche en La Bella y la Bestia (primera peli que ví en el cine "Benllurie"), Tarzán (mi perro llevaba el nombre del gorila de Tarzán así que, mira si me marco) y El Rey León, aún recuerdo la sala entera llorando con la muerte del pobre Mufasa.
No veo la hora de que llegue el 29 de diciembre para ver la gala en Cautro.
4. Ruth es una tía genial. ¡Gracias por la tarde!
domingo, diciembre 17, 2006
Me pareció ver un lindo gatito...
1. El viernes me empaché de espíritu navideño en la peluquería venga oír y venga oír el mismo cd de villancicos. Me cortó el pelo Sara que hizo con mi melena lo que el dio la gana y, aún dejándome muy bien, no me hago a llevar el pelo tan corto.
El caso es que salí supernavideña de allí y me propuse continuar con la sensación. No queda más remedio que pasar estas fechas así que habrá que hacer lo que se pueda por disfrutarlas.
Ayer me atreví a ir al centro a ver las luces, que es una de las cosas que más me gustan de la Navidad. El tramo de la puerta de Alcalá a Cibeles me encantó, incluídas las margaritas que le han puesto a mi fuente. La Gran Vía también me gustó y la Plaza Mayor. Lo que menos: Preciados. Las del año pasado, blancas y azules, eran más elegantes, para mi gusto.
El caso es que pase una tarde estupenda. De 10. Poco a poco vamos consiguiendo que el negro se vaya destiñendo a base de sonrisas y buen rollo.
2. Se ha montado una revolución a mi alrededor con el tema "El hijo secreto de Alejandro Sanz". Todo el mundo me pregunta que qué opino como si mi opinión sobre Alejandro sentase cátedra o algo así. A mí, la verdad, ni me va ni me viene. Nunca he prestado atención a esas tonterías de está con esta o con esta otra, pues no se quien me ha dicho que es gay, pues no se cuantos me ha dicho que tiene un hijo por ahí... A mí me gusta él porque sí, porque es él y es único. Porque me emociona con sus letras y su música. Y ya es bastante.
3. El viernes volví a mi colegio después de 10 años sin pisarlo. Nada más entrar en "El Larra" me encontré con la conserja: "¡Emilia! ¿Qué tal? ¿Te acuerdas de mí?" "¡Uy, que alegría! Si te veo por la calle no, pero aquí sí. Tienes la misma cara que cuando era pequeña, Laura"
Me contó que por allí ha cambiado todo mucho, que no quedaban profes de mi época, que el director también se jubiló y que lo estaba pasando muy mal porque la gente nueva no era tan amable. "Para mí no son de mi familia. Ya sabes".
Nos despedimos y me fui a la reunión de técnicas de estudio a la que tenía que asistir sin saber muy bien donde estaba la clase de 6ºB a la que tenía que ir pero absolutamente convencida de que estaría enfrente de 6ºA, mi última clase allí.
Al subir las escaleras para llegar a las clases de Primaria casi me da un infarto. Allí no quedaban ni estepencias (como diría Laurita) de lo que un día fue mi cole. Han estrechado los pasillo para hacer las clases más grandes y de cada aula han hecho dos. Los baños son más pequeños, el aula de teatro también, mi clase de baile es la biblioteca y el laboratorio el almacén de los balones y colchonetas de educación física. Las paredes, antes amarillas, ahora son rosas y las puertas, marrones en mi época, azules. Seguía habiendo tablones por los pasillos, niños corriendo, profes empeñados en que saliesen en fila y agarrados a la barandilla y la música de "Figaro", la radio del cole.
A mí me entraron unas ganas terribles de llorar. Fue como si de una bofetada me hubiesen devuelto a mi infancia para robarme después un trozo. Me acorde de Pedro Páramo, de Sabina y de que "al lugar donde has sido feliz no deberías tratar de volver" (que temazo "Peces de Ciudad")
De mi época en el Larra solo quedan dos profesores: Javier (de inglés) y Ángela (de música). Vi a Javier al final del pasillo. Ya no es el profe joven y atlético que nos daba clase de inglés con canciones y películas. No pude saludarle porque la reunión me esperaba.
El día que dejé el cole para irme al instituto salí de allí llorando, pensando que no volvería a ver a esos profes a los que tanto cariño tenía y convencida de que el instituto sería mucho peor. Después dejé el instituto también entre lágrimas y prometiendo que iría a menudo a ver a los profesores y contarles qué tal por la universidad. Creía estar segura de que no me iba a importar en absoluto dejar la Universidad pero, visto lo visto, ya no digo nada.
Cuando salí de la reunión fui a despedirme de Emilia. "Que me voy ya. ¡Vaya cambio todo! Este no es mi Larra". "Y tú que lo digas, hija. ¡A ver si vuelves a pasarte diez años sin venir!"
Esta semana me pasaré por el instituto.
1. El viernes me empaché de espíritu navideño en la peluquería venga oír y venga oír el mismo cd de villancicos. Me cortó el pelo Sara que hizo con mi melena lo que el dio la gana y, aún dejándome muy bien, no me hago a llevar el pelo tan corto.
El caso es que salí supernavideña de allí y me propuse continuar con la sensación. No queda más remedio que pasar estas fechas así que habrá que hacer lo que se pueda por disfrutarlas.
Ayer me atreví a ir al centro a ver las luces, que es una de las cosas que más me gustan de la Navidad. El tramo de la puerta de Alcalá a Cibeles me encantó, incluídas las margaritas que le han puesto a mi fuente. La Gran Vía también me gustó y la Plaza Mayor. Lo que menos: Preciados. Las del año pasado, blancas y azules, eran más elegantes, para mi gusto.
El caso es que pase una tarde estupenda. De 10. Poco a poco vamos consiguiendo que el negro se vaya destiñendo a base de sonrisas y buen rollo.
2. Se ha montado una revolución a mi alrededor con el tema "El hijo secreto de Alejandro Sanz". Todo el mundo me pregunta que qué opino como si mi opinión sobre Alejandro sentase cátedra o algo así. A mí, la verdad, ni me va ni me viene. Nunca he prestado atención a esas tonterías de está con esta o con esta otra, pues no se quien me ha dicho que es gay, pues no se cuantos me ha dicho que tiene un hijo por ahí... A mí me gusta él porque sí, porque es él y es único. Porque me emociona con sus letras y su música. Y ya es bastante.
3. El viernes volví a mi colegio después de 10 años sin pisarlo. Nada más entrar en "El Larra" me encontré con la conserja: "¡Emilia! ¿Qué tal? ¿Te acuerdas de mí?" "¡Uy, que alegría! Si te veo por la calle no, pero aquí sí. Tienes la misma cara que cuando era pequeña, Laura"
Me contó que por allí ha cambiado todo mucho, que no quedaban profes de mi época, que el director también se jubiló y que lo estaba pasando muy mal porque la gente nueva no era tan amable. "Para mí no son de mi familia. Ya sabes".
Nos despedimos y me fui a la reunión de técnicas de estudio a la que tenía que asistir sin saber muy bien donde estaba la clase de 6ºB a la que tenía que ir pero absolutamente convencida de que estaría enfrente de 6ºA, mi última clase allí.
Al subir las escaleras para llegar a las clases de Primaria casi me da un infarto. Allí no quedaban ni estepencias (como diría Laurita) de lo que un día fue mi cole. Han estrechado los pasillo para hacer las clases más grandes y de cada aula han hecho dos. Los baños son más pequeños, el aula de teatro también, mi clase de baile es la biblioteca y el laboratorio el almacén de los balones y colchonetas de educación física. Las paredes, antes amarillas, ahora son rosas y las puertas, marrones en mi época, azules. Seguía habiendo tablones por los pasillos, niños corriendo, profes empeñados en que saliesen en fila y agarrados a la barandilla y la música de "Figaro", la radio del cole.
A mí me entraron unas ganas terribles de llorar. Fue como si de una bofetada me hubiesen devuelto a mi infancia para robarme después un trozo. Me acorde de Pedro Páramo, de Sabina y de que "al lugar donde has sido feliz no deberías tratar de volver" (que temazo "Peces de Ciudad")
De mi época en el Larra solo quedan dos profesores: Javier (de inglés) y Ángela (de música). Vi a Javier al final del pasillo. Ya no es el profe joven y atlético que nos daba clase de inglés con canciones y películas. No pude saludarle porque la reunión me esperaba.
El día que dejé el cole para irme al instituto salí de allí llorando, pensando que no volvería a ver a esos profes a los que tanto cariño tenía y convencida de que el instituto sería mucho peor. Después dejé el instituto también entre lágrimas y prometiendo que iría a menudo a ver a los profesores y contarles qué tal por la universidad. Creía estar segura de que no me iba a importar en absoluto dejar la Universidad pero, visto lo visto, ya no digo nada.
Cuando salí de la reunión fui a despedirme de Emilia. "Que me voy ya. ¡Vaya cambio todo! Este no es mi Larra". "Y tú que lo digas, hija. ¡A ver si vuelves a pasarte diez años sin venir!"
Esta semana me pasaré por el instituto.
jueves, diciembre 14, 2006
La supuesta madre
1. Ayer me encontré con Noelia. Hacía siglos que no la veía. Íbamos las dos en el Metro. Yo venía de clase y ella de compras. La tía iba perfecta, como siempre. Pelo perfectamente cortada y peinado, maquillaje natural pero impoluto, botas de moda, faldita vaquera, chaquetita de punto y bolso a juego con el resto del modelo. Yo ina en vaqueros, zapatillas, abrigo hasta las rodillas y una bufanda porque sigo enfermilla. Cuando la ví pensé: "Laura, ¿cuándo rayos vas a hacerte una señorita? Yo de mayor quiero ser como ella".
Al salir a la calle nos sacudió una ráfaga de viento invernal y Noelia comentó: "¡Uy! ¡!Qué frío tengo!"
Decidido, el invierno no es buena época para volverse tan señorita.
2. Últimamente en las clases de derecho acabamos hablando de juicios sobre personajes de la farándula. El otro día sobre el de la Pantoja para que no emitiesen imágenes de la cogida de Paquirri y el martes del secuestro del programa sobre el marido de Lola Flores (que se me olvidó ver). El profesor preguntó: "¿Qué razón dio el juez para secuestrar la emisión?" Y ahí que llega el enteradillo de turno y dice: "Que habían grabado ilegalmente a la supuesta madre"
El profesor abre los ojos como platos, se pone rojo y dice: "Pero coño, hable bien. La supuesta madre, no. Una madre nunca es supuesta. Es como decir: un poco embarazada. El que es supuesto es el hijo". A mí lo de la supuesta madre me sonó a culebrón venezolano.
3. Ric, no va a haber yate, lo siento. Pero tu comentario me recordó al primer capítulo de Friends.
4. Dice que hasta el cielo le tiene envidia. ¡Qué bonito!
1. Ayer me encontré con Noelia. Hacía siglos que no la veía. Íbamos las dos en el Metro. Yo venía de clase y ella de compras. La tía iba perfecta, como siempre. Pelo perfectamente cortada y peinado, maquillaje natural pero impoluto, botas de moda, faldita vaquera, chaquetita de punto y bolso a juego con el resto del modelo. Yo ina en vaqueros, zapatillas, abrigo hasta las rodillas y una bufanda porque sigo enfermilla. Cuando la ví pensé: "Laura, ¿cuándo rayos vas a hacerte una señorita? Yo de mayor quiero ser como ella".
Al salir a la calle nos sacudió una ráfaga de viento invernal y Noelia comentó: "¡Uy! ¡!Qué frío tengo!"
Decidido, el invierno no es buena época para volverse tan señorita.
2. Últimamente en las clases de derecho acabamos hablando de juicios sobre personajes de la farándula. El otro día sobre el de la Pantoja para que no emitiesen imágenes de la cogida de Paquirri y el martes del secuestro del programa sobre el marido de Lola Flores (que se me olvidó ver). El profesor preguntó: "¿Qué razón dio el juez para secuestrar la emisión?" Y ahí que llega el enteradillo de turno y dice: "Que habían grabado ilegalmente a la supuesta madre"
El profesor abre los ojos como platos, se pone rojo y dice: "Pero coño, hable bien. La supuesta madre, no. Una madre nunca es supuesta. Es como decir: un poco embarazada. El que es supuesto es el hijo". A mí lo de la supuesta madre me sonó a culebrón venezolano.
3. Ric, no va a haber yate, lo siento. Pero tu comentario me recordó al primer capítulo de Friends.
4. Dice que hasta el cielo le tiene envidia. ¡Qué bonito!
martes, diciembre 12, 2006
Que el baile con espigas no pare nunca...
Después de que el martes por la tarde el gris marengo se tiñera de negro estaba claro que yo necesitaba unos días de no hacer nada, de relajarme y coger fuerzas para los pocos días que quedan de año.
He hecho todo lo que me propuse menos coger fuerzas y estudiar un poco. Lo primero porque no he parado de ir de un lado para otro y lo segundo como consecuencia de lo primero.
El martes por la noche llegué a mi Valfer querido y comprobé que hacía más frío del esperado, que había llovido, que el repetidor de tv seguía mal y no podía ver House ,así que prontito a dormir.
El miércoles fue un día de descanso total que rematamos en casa de mi amiga Laurita (la única e incomparable Alm) hablando hasta la una de la mañana.
El jueves: visita a Brihuega, tortitas para merendar, cena en casa con los amigos y partida de Trivial en la peña. Guerra de sexos que ganaron las chicas pese a las trampas de Chema.
El viernes llegó lo bueno. A mis amigos no se les ocurrió otra cosa que ir a Sigüenza. A mí ese pueblo me encanta, iría todos los días, pero no todos los días de diciembre poruqe hacía un frío que me ha provocado el gripazo que tengo hoy.
Lo mejor de todo fue la cena del sábado. Allí estábamos 25 personas reunidas única y exclusivamente para estar unos con otros y pasarlo bien. ¡Y vaya que si lo pasamos! La juerga terminó a las 8 de la mañana con muchos con varias copas de más y -2º en los termómetros.
Volver a la cruda realidad de Madrid, de la Universidad, el trabajo, las aglomeraciones, las luces de Navidad, los madrugones... ha sido un shock muy, muy fuerte.
Lo importante es que lo pasamos bien, que baile muchísimo con espigas, que me reí hasta dolerme la tripa (como hacía tiempo) y que pude estar con mis amigos y enorgullecerme una vez más de nuestra amistad.
Porque como diría mi Alm: "Somos cojonudos" y nadie se lo pasa tan bien como nosotros cuando estamos juntos.
Ahora, y pese a la gripe, ya me siento con fuerzas para afrontar lo que venga. Me pongo el mono de faena, el casco de "nacío pa luchar", entono un "A las barricadas" y me convenzo de que esta batalla también la ganamos.
Después de que el martes por la tarde el gris marengo se tiñera de negro estaba claro que yo necesitaba unos días de no hacer nada, de relajarme y coger fuerzas para los pocos días que quedan de año.He hecho todo lo que me propuse menos coger fuerzas y estudiar un poco. Lo primero porque no he parado de ir de un lado para otro y lo segundo como consecuencia de lo primero.
El martes por la noche llegué a mi Valfer querido y comprobé que hacía más frío del esperado, que había llovido, que el repetidor de tv seguía mal y no podía ver House ,así que prontito a dormir.
El miércoles fue un día de descanso total que rematamos en casa de mi amiga Laurita (la única e incomparable Alm) hablando hasta la una de la mañana.
El jueves: visita a Brihuega, tortitas para merendar, cena en casa con los amigos y partida de Trivial en la peña. Guerra de sexos que ganaron las chicas pese a las trampas de Chema.
El viernes llegó lo bueno. A mis amigos no se les ocurrió otra cosa que ir a Sigüenza. A mí ese pueblo me encanta, iría todos los días, pero no todos los días de diciembre poruqe hacía un frío que me ha provocado el gripazo que tengo hoy.
Lo mejor de todo fue la cena del sábado. Allí estábamos 25 personas reunidas única y exclusivamente para estar unos con otros y pasarlo bien. ¡Y vaya que si lo pasamos! La juerga terminó a las 8 de la mañana con muchos con varias copas de más y -2º en los termómetros.
Volver a la cruda realidad de Madrid, de la Universidad, el trabajo, las aglomeraciones, las luces de Navidad, los madrugones... ha sido un shock muy, muy fuerte.
Lo importante es que lo pasamos bien, que baile muchísimo con espigas, que me reí hasta dolerme la tripa (como hacía tiempo) y que pude estar con mis amigos y enorgullecerme una vez más de nuestra amistad.
Porque como diría mi Alm: "Somos cojonudos" y nadie se lo pasa tan bien como nosotros cuando estamos juntos.
Ahora, y pese a la gripe, ya me siento con fuerzas para afrontar lo que venga. Me pongo el mono de faena, el casco de "nacío pa luchar", entono un "A las barricadas" y me convenzo de que esta batalla también la ganamos.
lunes, diciembre 04, 2006
¡Benditos 80!
1. El finde ha estado muy, muy bien. Al final no trabajé tanto como pensaba porque me puse las pilas el viernes y me pude permitir un sábado y domingo más tranquilos.
El sábado había comida familiar planeada. Para mí juntarme con la familia de mi padre es todo un evento porque no lo hacemos demasiado a menudo. Imagina una familia de 7 hermanos y 18 primos con sus respectivas parejas. Imposible.
El caso es que el sábado comimos los esenciales: mis tres primas favoritas (Isa, Sandra y Patricia), sus maridos, niños y padres y nosotros cuatro. La comida genial, el postre (profiteroles y buñuelos de plátano bañados en natillas) insuperable y la sobremesa como solo es posible con ellos, riéndonos y hablando de todo lo habido y por haber hasta quedar agotados.
Nos fuimos de allí con la misma promesa que siempre: volver antes del año que viene. Esta vez será de verdad. Palabra.
2. Me pasé el domingo por la tarde tumbada con la manta eléctrica en la espalda porque no me podía ni mover. Eso (y perderme el partido del Madrid) fue lo de menos. Lo de más: la peli de "Salvador". LLevaba mucho tiempo con ganas de verla pero un día por otro... Ayer me decidí y aún estoy impactada. Siempre me pasa con las películas cuyo final conozco. Me paso las dos horas diciéndome: "Laura, no te encariñes que se muere. No seas ilusa que lo matan..." Pero nada. No lo puedo evitar.
Así que acabé de verla con lágrimas en los ojos y pensando: "benditos 80" Si llego a nacer en esa época me habrían llovido un montón de palos.
3. Mañana por fin me voy al recreo. Con un poco de suerte, y si el tráfico lo permite, llegaré a tiempo de ver House sentada junto a la chimenea. Y los otros cinco días descansando y disfrutando a partes igual.
Además, llega la parte que más me gusta de la Navidad (o la única): la cena con los amigos en El Castillo. ¿Qué me pediré?
Así que aprovecho ya para felicitar a Nico por su santo, a todos los Nicolás, Inmaculada, Concepción y demás santos. Que paséis un buen puente y el lunes nos vemos.
Yo bailaré con espigas, como dice Joao y haré la foto a las 4 de la mañana para Ric.
1. El finde ha estado muy, muy bien. Al final no trabajé tanto como pensaba porque me puse las pilas el viernes y me pude permitir un sábado y domingo más tranquilos.
El sábado había comida familiar planeada. Para mí juntarme con la familia de mi padre es todo un evento porque no lo hacemos demasiado a menudo. Imagina una familia de 7 hermanos y 18 primos con sus respectivas parejas. Imposible.
El caso es que el sábado comimos los esenciales: mis tres primas favoritas (Isa, Sandra y Patricia), sus maridos, niños y padres y nosotros cuatro. La comida genial, el postre (profiteroles y buñuelos de plátano bañados en natillas) insuperable y la sobremesa como solo es posible con ellos, riéndonos y hablando de todo lo habido y por haber hasta quedar agotados.
Nos fuimos de allí con la misma promesa que siempre: volver antes del año que viene. Esta vez será de verdad. Palabra.
2. Me pasé el domingo por la tarde tumbada con la manta eléctrica en la espalda porque no me podía ni mover. Eso (y perderme el partido del Madrid) fue lo de menos. Lo de más: la peli de "Salvador". LLevaba mucho tiempo con ganas de verla pero un día por otro... Ayer me decidí y aún estoy impactada. Siempre me pasa con las películas cuyo final conozco. Me paso las dos horas diciéndome: "Laura, no te encariñes que se muere. No seas ilusa que lo matan..." Pero nada. No lo puedo evitar.
Así que acabé de verla con lágrimas en los ojos y pensando: "benditos 80" Si llego a nacer en esa época me habrían llovido un montón de palos.
3. Mañana por fin me voy al recreo. Con un poco de suerte, y si el tráfico lo permite, llegaré a tiempo de ver House sentada junto a la chimenea. Y los otros cinco días descansando y disfrutando a partes igual.
Además, llega la parte que más me gusta de la Navidad (o la única): la cena con los amigos en El Castillo. ¿Qué me pediré?
Así que aprovecho ya para felicitar a Nico por su santo, a todos los Nicolás, Inmaculada, Concepción y demás santos. Que paséis un buen puente y el lunes nos vemos.
Yo bailaré con espigas, como dice Joao y haré la foto a las 4 de la mañana para Ric.
viernes, diciembre 01, 2006
Piensa en verde
Durante el viaje a Cartagena solo oí al Capitán mientras nos contaba (por quinta vez en lo que va de curso) la "Parábola del verde y el negro".
Según él, las cosas malas tiñen de negro nuestras vidas, nos nublan la vista y no nos dejan ver la luz al final del túnel. Así que, siempre según el capitán, tenemos que impedir que nuestros días se tiñan de negro y pintarlos nosotros mismos de verdes. ¡Veeeerde! ¡Veeerde! No paraba de decirlo.
A mí me parecía un mensaje subliminal para que nos alistásemos voluntarios en el ejército (por el verde del uniforme) y solo me planteaba que los de Heineken tendrían que pagarle algo por la promoción, pero hoy no estoy para estas coñas.
El final de la semana ha teñido nuestras vidas de un desagradable gris marengo. Esperemos que la semana traiga nuevos colores (sean estos los que sean) pero que nos permitan ver la luz al final del túnel.
Durante el viaje a Cartagena solo oí al Capitán mientras nos contaba (por quinta vez en lo que va de curso) la "Parábola del verde y el negro".
Según él, las cosas malas tiñen de negro nuestras vidas, nos nublan la vista y no nos dejan ver la luz al final del túnel. Así que, siempre según el capitán, tenemos que impedir que nuestros días se tiñan de negro y pintarlos nosotros mismos de verdes. ¡Veeeerde! ¡Veeerde! No paraba de decirlo.
A mí me parecía un mensaje subliminal para que nos alistásemos voluntarios en el ejército (por el verde del uniforme) y solo me planteaba que los de Heineken tendrían que pagarle algo por la promoción, pero hoy no estoy para estas coñas.
El final de la semana ha teñido nuestras vidas de un desagradable gris marengo. Esperemos que la semana traiga nuevos colores (sean estos los que sean) pero que nos permitan ver la luz al final del túnel.
jueves, noviembre 30, 2006
¡Todo por la patria!
Mi viaje a Cartagena fue genial.
Salimos de Madrid el lunes a las 14'50, con 20 minutos de retraso. Ya se habían producido las primeras coñas al ver al Capitán con su uniforme de gala y que Sara comentase: "Mirad, igualito que Richard Gere".
Los cientos de kilómetros hasta Cartagena: una paliza, claro. Los que nos sentamos atrás pudimos hablar tranquilamente de lo que nos dió la gana mientras que los sufridos compañeros de delante oían al capitán hablar (las más de 6 horas de viaje) sobre la historia de la Unión Europea. Yo creo que se debió remontar al Big Bang o algo porque sino no me cuadra.
Al llegar a Cartagena fuímos al arsenal y nos contaron que (en contra de lo que pensábamos) teníamos habitaciones de 3 personas, no nos daban de cenar y teníamos toda la noche libre.
Así que a las habitaciones a dejar las cosas y zumbando a cenar algo. Acabamos los 20 en el mismo bar (algunos prefirieron un Burguer) y de ahí a un bar ( ya todos) que había en el mismo puerto. "El Coyote". "¡Ay! ¡Qué gracia! Como el de la peli" Pues si, era igualito que el bar de la peli. Con su cartelito de Coyote Ugly, su barra para que las chicas bailen, sus banderitas, todo. Solo que era lunes y no habian chicas y al salir, en lugar de un callejón oscuro, estaba el puerto de Cartagena con sus veleros y sus gaviotas.
La fiesta se prolongó más de lo esperado y fue mejor de lo esperado también porque gente que apenas nos conocíamos de nada hablamos con toda normalidad y nos juntamos en el pasillo, en pijama, hablando de todo lo que se terciaba.
Nos fuímos a la cama pasadas las 4. Y digo "a la cama" porque dormir ya era otra cosa. Hacía un frío de narices y en la puerta del arsenal hay un reloj como el de la Puerta del Sol que toca campanadas en los cuartos: una a y 15, dos a y 30, 3 a y 45. Con lo cual, dormí a intervalos de 10 minutos. Un desastre.
Ya por la mañana desayunamos con el Almirante jefazo de la base y a recorrer por allí todo lo que pudimos. Vimos un montón de fragatas, barcos, tragaminas (que me gustaron mucho) y las estrellas de la visita: los submarinos. Encima tuvimos la suerte que nos tocó como guía un oficial joven y majete al que pudimos acribillar con todas las preguntas que nos habían quedado y que no hicimos a los altos oficiales por respeto al cargo (y porque contestaban lo que querían).
Bajar por la escotilla del submarino y ver todo tan pequeño fue una pasada. Las camas, la cocina, el baño, el periscopio... Todo era como en las pelis pero de verdad. Y allí estaba yo. Un experiencia única.
Después llegó la hora del rancho. Evidentemente cada teniente, almirante, capitán y demás cargos soltaron su discursito de "esperamos que os haya gustado, que os sea muy útil en vuestra vida, que os haya acercado a este mundo porque para eso pagáis impuestos y blablablabla".
Las mesas eran de 6 personas y teníamos que sentarnos 5 alumnos y un oficial. Según Sara la mesa de al lado se llevó al guapo pero nosotros al majo. Estuvimos hablando toda la comida y a las 16:00 tocó subir al autobús otra vez y volver a Madrid. Logré quedarme dormida una hora, más o menos, y despertarme con el cuello tronchado justo a tiempo para ver empezar la peli de "La Búsqueda", americanada cutre donde las haya.
Del viaje pudimos extraer varias conclusiones:
- Al principio pensábamos que a los uniformes españoles les pasaba algo porque no sentaban tan bien como los americanos (véase a Richard Gere en Oficial y Caballero, a Tom Cruise en Algunos Hombres buenos, a George Clooney en Tres Reyes...) pero cambiamos de opinión cuando empezamos a ver militares jóvenes. ¡Viva la Armada!
- Este tipo de visitas están muy bien para acercar el ejército a la población de a pie y, especialmente, a los jóvenes. No es que piense alistarme ni nada parecido pero ahora al menos sé cuál es su misión, dónde lo hacen, con qué medios cuentan, cuánto cuesta mantenerlos... Vamos, que está bien.
- No vuelvo a meterme tantas horas en un autobús en tan poco tiempo. Te deja hecho polvo una semana.
Pese a lo bien que estuvo el viaje, cuando llegue a Madrid me acordé de la canción de Ismael Serrano y me canté eso de: "Soy afortunado. Yo siempre vuelvo a Madrid".
Por cierto: a mi vuelta a Madrid vi las luces de Navidad ya encendidas y ayer el anuncio de Freixenet. La Navidad ya está aquí... ¡Y yo con estos pelos!
Mi viaje a Cartagena fue genial.Salimos de Madrid el lunes a las 14'50, con 20 minutos de retraso. Ya se habían producido las primeras coñas al ver al Capitán con su uniforme de gala y que Sara comentase: "Mirad, igualito que Richard Gere".
Los cientos de kilómetros hasta Cartagena: una paliza, claro. Los que nos sentamos atrás pudimos hablar tranquilamente de lo que nos dió la gana mientras que los sufridos compañeros de delante oían al capitán hablar (las más de 6 horas de viaje) sobre la historia de la Unión Europea. Yo creo que se debió remontar al Big Bang o algo porque sino no me cuadra.
Al llegar a Cartagena fuímos al arsenal y nos contaron que (en contra de lo que pensábamos) teníamos habitaciones de 3 personas, no nos daban de cenar y teníamos toda la noche libre.
Así que a las habitaciones a dejar las cosas y zumbando a cenar algo. Acabamos los 20 en el mismo bar (algunos prefirieron un Burguer) y de ahí a un bar ( ya todos) que había en el mismo puerto. "El Coyote". "¡Ay! ¡Qué gracia! Como el de la peli" Pues si, era igualito que el bar de la peli. Con su cartelito de Coyote Ugly, su barra para que las chicas bailen, sus banderitas, todo. Solo que era lunes y no habian chicas y al salir, en lugar de un callejón oscuro, estaba el puerto de Cartagena con sus veleros y sus gaviotas.
La fiesta se prolongó más de lo esperado y fue mejor de lo esperado también porque gente que apenas nos conocíamos de nada hablamos con toda normalidad y nos juntamos en el pasillo, en pijama, hablando de todo lo que se terciaba.
Nos fuímos a la cama pasadas las 4. Y digo "a la cama" porque dormir ya era otra cosa. Hacía un frío de narices y en la puerta del arsenal hay un reloj como el de la Puerta del Sol que toca campanadas en los cuartos: una a y 15, dos a y 30, 3 a y 45. Con lo cual, dormí a intervalos de 10 minutos. Un desastre.
Ya por la mañana desayunamos con el Almirante jefazo de la base y a recorrer por allí todo lo que pudimos. Vimos un montón de fragatas, barcos, tragaminas (que me gustaron mucho) y las estrellas de la visita: los submarinos. Encima tuvimos la suerte que nos tocó como guía un oficial joven y majete al que pudimos acribillar con todas las preguntas que nos habían quedado y que no hicimos a los altos oficiales por respeto al cargo (y porque contestaban lo que querían).
Bajar por la escotilla del submarino y ver todo tan pequeño fue una pasada. Las camas, la cocina, el baño, el periscopio... Todo era como en las pelis pero de verdad. Y allí estaba yo. Un experiencia única.
Después llegó la hora del rancho. Evidentemente cada teniente, almirante, capitán y demás cargos soltaron su discursito de "esperamos que os haya gustado, que os sea muy útil en vuestra vida, que os haya acercado a este mundo porque para eso pagáis impuestos y blablablabla".
Las mesas eran de 6 personas y teníamos que sentarnos 5 alumnos y un oficial. Según Sara la mesa de al lado se llevó al guapo pero nosotros al majo. Estuvimos hablando toda la comida y a las 16:00 tocó subir al autobús otra vez y volver a Madrid. Logré quedarme dormida una hora, más o menos, y despertarme con el cuello tronchado justo a tiempo para ver empezar la peli de "La Búsqueda", americanada cutre donde las haya.
Del viaje pudimos extraer varias conclusiones:
- Al principio pensábamos que a los uniformes españoles les pasaba algo porque no sentaban tan bien como los americanos (véase a Richard Gere en Oficial y Caballero, a Tom Cruise en Algunos Hombres buenos, a George Clooney en Tres Reyes...) pero cambiamos de opinión cuando empezamos a ver militares jóvenes. ¡Viva la Armada!
- Este tipo de visitas están muy bien para acercar el ejército a la población de a pie y, especialmente, a los jóvenes. No es que piense alistarme ni nada parecido pero ahora al menos sé cuál es su misión, dónde lo hacen, con qué medios cuentan, cuánto cuesta mantenerlos... Vamos, que está bien.
- No vuelvo a meterme tantas horas en un autobús en tan poco tiempo. Te deja hecho polvo una semana.
Pese a lo bien que estuvo el viaje, cuando llegue a Madrid me acordé de la canción de Ismael Serrano y me canté eso de: "Soy afortunado. Yo siempre vuelvo a Madrid".
Por cierto: a mi vuelta a Madrid vi las luces de Navidad ya encendidas y ayer el anuncio de Freixenet. La Navidad ya está aquí... ¡Y yo con estos pelos!
domingo, noviembre 26, 2006
Yellow submarine1. Ayer estuve en el cine viendo Borat. Realmente no sé si se escribe así siquiera pero vamos, que es la peli de un kazajo que va a los Estados Unidos para aprender los usos y costumbres americanos y llevarlos a su país.
Yo me reí porque muestra los típicos tópicos de ambos países pero no me extraña que el Gobierno kazajo se quejase porque les deja un poco a la altura del betún.
En cualquier caso fue una tarde de sábado divertida.
2. Me encantó la gala de los Ondas. Me encantó ese Alejandro Sanz cantando en directo, ese Nico Abad con trae y ese Nena Daconte triunfando a la vez que Bisbal (que cada día puedo menos con él. Lo siento, Miriam).
3. El viernes nos dió clase un corresponsal de guerra de cuyo nombre no quiero acordarme. Nos dijo que le enferma la gente que llora y que él no va a una guerra a ver a los niños descalzos. "Un niño descalzo, si, ¿y qué?" Así que esa asignatura ya es conocida como "El país de Oz" porque nos han dado clase uno sin cerebro, otro sin valor y otro sin corazón. De aquí a febrero conoceremos a Totó y Dorothy. Me armaré de paciencia.
4. Mañana lunes me voy a Cartagena con el Espantapájaros y el León Cobarde. Va a ser un viaje de esos interesantes, de un montón de horas de autobús, comer y dormir en un cuartel (Todo por la patria, sí) y pasarse la mañana viendo submarinos y fragatas. Seguro que no podré resisirme a cantar el "Yellow Submarine" de los Beatles. Haré lo que pueda.
5. Recomendación: "Hoy me dió por ser honesto" El Arrebato y Antonio Vega. Estoy enganchada.
martes, noviembre 21, 2006
Leña al mono, que es de goma
1. P dice que está harto de Sahagún, que no puede más, que está cansado de su vehemencia y tanta información internacional. También dice que está harto de la carrera y que lo dejaría todo y se iría hoy mismo. Le he dicho que se arme de paciencia, que solo está en segundo.
2. Después de una hora metiéndose con todos los que se hacen llamar políticos, el profesor comenta: "Que nadie se de por ofendido si me mmeto con Llamazares, Rajoy o Zapatero, por favor. Aquí cobran todos. Y Zapatero más que para eso es el que manda". Pues vale.
3. Uno de los encantos de la facultad era el pasillo de prácticas pintado de naranja por el que Ana Torrent huía del buenorro de Eduardo Noriega en Tesis.
Yo entiendo el acojone de Torrent porque me tocó bajar un día a las 8'30, con todo vacío y me moría de miedo. Andar por ese pasillito lleno de puertas sin saber si alguna va a abrirse y quién va a salir de ellas.
Pues el pasillo naranja ha desaparecido. Han pintado toda la facultad de colores y a esa planta le ha tocado el azul. Supongo que seguirá acojonando igual que cuando era naranja pero a mí me gustaba imaginarme a Eduardo Noriega corriendo detrás de mí. Tenía más encanto.
4. Ayer ví un capítulo de Barrio Sésamo y casi me emociono con Espinete, mi amigo, el erizo rosa.
1. P dice que está harto de Sahagún, que no puede más, que está cansado de su vehemencia y tanta información internacional. También dice que está harto de la carrera y que lo dejaría todo y se iría hoy mismo. Le he dicho que se arme de paciencia, que solo está en segundo.2. Después de una hora metiéndose con todos los que se hacen llamar políticos, el profesor comenta: "Que nadie se de por ofendido si me mmeto con Llamazares, Rajoy o Zapatero, por favor. Aquí cobran todos. Y Zapatero más que para eso es el que manda". Pues vale.
3. Uno de los encantos de la facultad era el pasillo de prácticas pintado de naranja por el que Ana Torrent huía del buenorro de Eduardo Noriega en Tesis.
Yo entiendo el acojone de Torrent porque me tocó bajar un día a las 8'30, con todo vacío y me moría de miedo. Andar por ese pasillito lleno de puertas sin saber si alguna va a abrirse y quién va a salir de ellas.
Pues el pasillo naranja ha desaparecido. Han pintado toda la facultad de colores y a esa planta le ha tocado el azul. Supongo que seguirá acojonando igual que cuando era naranja pero a mí me gustaba imaginarme a Eduardo Noriega corriendo detrás de mí. Tenía más encanto.
4. Ayer ví un capítulo de Barrio Sésamo y casi me emociono con Espinete, mi amigo, el erizo rosa.
lunes, noviembre 20, 2006
Papá, cuéntame otra vez...
1. El finde ha estado muy bien. Relajadito, sin trabajos a entregar, sin preocupaciones. Saliendo y descansando casi a partes iguales.
Ayer, en la comida, empezamos a hablar de que ya estaban los carteles para las manifestaciones del 20-N (o sea, hoy) y mi padre nos contó sus batallitas de cuando era joven (casi un infante) e iba a reuniones clandestinas, manifestaciones y todas esas cosas tan prohibidas en la España de la época. Por un momento me lo imaginé como a un Tony Alcántara cualquiera manifestándose "porque entonces había que luchar por la libertad". Me quedé con ganas de cantarle eso de: "Papá, cuéntame otra vez ese cuento tan bonito de gendarmes y fascistas y estudiantes con flequillo..." pero se lo cambié por un beso cuando me fui a la calle. Sé que le gustó más.
2. Han empapelado la Facultad con carteles para llamar al casting de "Soy el que más sabe de televisión del mundo" así que me he pasado el día acordándome de Nico. Ha estado muy bien para empezar la semana pero, por más que se empeñen mis amigos, no pienso llamar.
3. Iba a decir algo sobre Puskas, pero Nico ya lo ha dicho de la mejor forma posible.
1. El finde ha estado muy bien. Relajadito, sin trabajos a entregar, sin preocupaciones. Saliendo y descansando casi a partes iguales.
Ayer, en la comida, empezamos a hablar de que ya estaban los carteles para las manifestaciones del 20-N (o sea, hoy) y mi padre nos contó sus batallitas de cuando era joven (casi un infante) e iba a reuniones clandestinas, manifestaciones y todas esas cosas tan prohibidas en la España de la época. Por un momento me lo imaginé como a un Tony Alcántara cualquiera manifestándose "porque entonces había que luchar por la libertad". Me quedé con ganas de cantarle eso de: "Papá, cuéntame otra vez ese cuento tan bonito de gendarmes y fascistas y estudiantes con flequillo..." pero se lo cambié por un beso cuando me fui a la calle. Sé que le gustó más.
2. Han empapelado la Facultad con carteles para llamar al casting de "Soy el que más sabe de televisión del mundo" así que me he pasado el día acordándome de Nico. Ha estado muy bien para empezar la semana pero, por más que se empeñen mis amigos, no pienso llamar.
3. Iba a decir algo sobre Puskas, pero Nico ya lo ha dicho de la mejor forma posible.
jueves, noviembre 16, 2006
Mariposas vuelan a mi alrededor...
1. El martes vino a mi barrio el candidato de Izquierda Unida a la alcaldía de Madrid.
Estuvo paseando por una calle y hablando con algunos vecinos y luego se despachó a gusto con los medios diciendo cosas como: "El barrio de Amposta está abandonado por las autoridades municipales. Sus 9.000 vecinos no cuentan con colegios, guarderías, polideportivos ni centros para mayores". Y cosas por el estilo.
A mí, que estaba comiendo cuando lo ví en el telediario de Telemadrid, se me indigestó el filete.
Lo primero: no existe el barrio de Amposta. Existe la calle Amposta en el barrio de San Blas.
Y lo segundo: No estamos abandonados por las autoridades municipales. Esa idea de que San Blas es un barrio de gitanos y yonkis ya me tiene un pelín quemada porque no es cierta.
Hay un montón de guarderías de pago porque la que había pública (Pulgarcito se llamaba) se cerró porque había muy pocos niños y en su lugar se creó un centro de jubilados donde ahora un montón de abueletes juegan a la petanca y plantan florecillas en el jardín. Además, tienen la asociación de vecinos donde se van por la tardes a "echar la partida" ya sea de mus, tute o dominó.
En cuanto a colegios se han cerrado dos: uno para hacer un centro de salud y el otro no lo sé. A cambio de esos dos cierres se han costeado obras de ampliación y mejora en otros colegios de la zona donde ubicar a los niños.
Y de las instalaciones deportivas ni hablemos porque está el polideportivo de San Blas (donde acaban de construir una nueva sala de musculación enorme), La Peineta a 10 minutos y un montón de pistas de fútbol y baloncesto de libre acceso y con monitores para estar pendientes de quién va a jugar.
Han mejorado la línea 7 de Metro, los autobuses cada vez funcionan mejor, hace dos años se abrió una nueva biblioteca y tres colegios ofrecen educación bilingüe.
A mí me parece muy bien que quieran ganar el voto de la gente pero que no engañen y nos deje como a pobrecitos ciudadanos abandonados que no tienen de nada, que juegan a las canicas en la calle porque no pueden hacer otra cosa y que van en burro a sus puestos de trabajo.
Igual él vive en un barrio mejor pero yo no cambio el mío por ninguno.
2. Es genial volver a sentir mariposas en el estómago, ponerte nerviosa sin saber porqué, ir por la calle con esa sonrisa absurda que te ayuda a afrontar cada día con más ánimo que nunca. Ya se me había olvidado lo que era.
3. Ya sabía yo que esta Navidad iba a ser diferente (y peor, claro) que la anterior. Han quitado al calvo del anuncio de la Lotería. Me caía bien. Este año que me iba a tocar... ¡Fijo que ya nada!
1. El martes vino a mi barrio el candidato de Izquierda Unida a la alcaldía de Madrid.
Estuvo paseando por una calle y hablando con algunos vecinos y luego se despachó a gusto con los medios diciendo cosas como: "El barrio de Amposta está abandonado por las autoridades municipales. Sus 9.000 vecinos no cuentan con colegios, guarderías, polideportivos ni centros para mayores". Y cosas por el estilo.
A mí, que estaba comiendo cuando lo ví en el telediario de Telemadrid, se me indigestó el filete.
Lo primero: no existe el barrio de Amposta. Existe la calle Amposta en el barrio de San Blas.
Y lo segundo: No estamos abandonados por las autoridades municipales. Esa idea de que San Blas es un barrio de gitanos y yonkis ya me tiene un pelín quemada porque no es cierta.
Hay un montón de guarderías de pago porque la que había pública (Pulgarcito se llamaba) se cerró porque había muy pocos niños y en su lugar se creó un centro de jubilados donde ahora un montón de abueletes juegan a la petanca y plantan florecillas en el jardín. Además, tienen la asociación de vecinos donde se van por la tardes a "echar la partida" ya sea de mus, tute o dominó.
En cuanto a colegios se han cerrado dos: uno para hacer un centro de salud y el otro no lo sé. A cambio de esos dos cierres se han costeado obras de ampliación y mejora en otros colegios de la zona donde ubicar a los niños.
Y de las instalaciones deportivas ni hablemos porque está el polideportivo de San Blas (donde acaban de construir una nueva sala de musculación enorme), La Peineta a 10 minutos y un montón de pistas de fútbol y baloncesto de libre acceso y con monitores para estar pendientes de quién va a jugar.
Han mejorado la línea 7 de Metro, los autobuses cada vez funcionan mejor, hace dos años se abrió una nueva biblioteca y tres colegios ofrecen educación bilingüe.
A mí me parece muy bien que quieran ganar el voto de la gente pero que no engañen y nos deje como a pobrecitos ciudadanos abandonados que no tienen de nada, que juegan a las canicas en la calle porque no pueden hacer otra cosa y que van en burro a sus puestos de trabajo.
Igual él vive en un barrio mejor pero yo no cambio el mío por ninguno.
2. Es genial volver a sentir mariposas en el estómago, ponerte nerviosa sin saber porqué, ir por la calle con esa sonrisa absurda que te ayuda a afrontar cada día con más ánimo que nunca. Ya se me había olvidado lo que era.
3. Ya sabía yo que esta Navidad iba a ser diferente (y peor, claro) que la anterior. Han quitado al calvo del anuncio de la Lotería. Me caía bien. Este año que me iba a tocar... ¡Fijo que ya nada!
martes, noviembre 14, 2006
Guerra de sexos
Ayer tenía 0 ganas de ir a mi clase de inglés. Estaba un poco cansada, tenía que mirar unas cosas sobre el Consejo General del Poder Judicial y no me había leído el texto que nos mandaron.
El caso es que me armé de paciencia y me leí el texto. No estaba mal.
Al llegar allí me di cuenta de que debía hacer caso a mis pocas ganas de ir a clase porque en un momento de la tarde Jill, la profesora, planteó una frase que venía a decir que los hombres y las mujeres tienen distinta inteligencia y que por lo tanto deben desempeñar distintas actividades, que qué opinábamos.
Desde ese momento, y durante más de media hora, se desarrolló la típica batalla de sexos rodeada de topicazos y tías que se creen más feministas que nadie y tíos que quieren mostrar lo tolerantes que son.
A mí este debate me aburre soberanamente pero ya en inglés era para cortarse las venas porque allí había más de 15 personas empeñadas en decir cosas que no sabían y que al final recurrían al spanglish para decirlo. ¡De chiste!
La frase más repetida era "I absolutely disagree with you" y yo pensaba: "¿Estos no han venido aquí a aprender inglés? Porque yo sí y así no aprendo".
Llegué a imaginarme tizas volando porque la gente cada vez subía más el tono de su voz.
Después de media hora cabreándome poco a poco la profesora me preguntó que opinaba y yo solté un: "que somos personas diferentes, no hombres o mujeres diferentes y que estamos diciendo todo el rato lo mismo".
Y no me hicieron ni caso, claro. Así que desenchufé mis oídos y me puse el discurso de Paul Auster en los ´Príncipes de Asturias. Salí de allí con el cerebro frito.
Mañana me pensaré ir.
Ayer tenía 0 ganas de ir a mi clase de inglés. Estaba un poco cansada, tenía que mirar unas cosas sobre el Consejo General del Poder Judicial y no me había leído el texto que nos mandaron.
El caso es que me armé de paciencia y me leí el texto. No estaba mal.
Al llegar allí me di cuenta de que debía hacer caso a mis pocas ganas de ir a clase porque en un momento de la tarde Jill, la profesora, planteó una frase que venía a decir que los hombres y las mujeres tienen distinta inteligencia y que por lo tanto deben desempeñar distintas actividades, que qué opinábamos.
Desde ese momento, y durante más de media hora, se desarrolló la típica batalla de sexos rodeada de topicazos y tías que se creen más feministas que nadie y tíos que quieren mostrar lo tolerantes que son.
A mí este debate me aburre soberanamente pero ya en inglés era para cortarse las venas porque allí había más de 15 personas empeñadas en decir cosas que no sabían y que al final recurrían al spanglish para decirlo. ¡De chiste!
La frase más repetida era "I absolutely disagree with you" y yo pensaba: "¿Estos no han venido aquí a aprender inglés? Porque yo sí y así no aprendo".
Llegué a imaginarme tizas volando porque la gente cada vez subía más el tono de su voz.
Después de media hora cabreándome poco a poco la profesora me preguntó que opinaba y yo solté un: "que somos personas diferentes, no hombres o mujeres diferentes y que estamos diciendo todo el rato lo mismo".
Y no me hicieron ni caso, claro. Así que desenchufé mis oídos y me puse el discurso de Paul Auster en los ´Príncipes de Asturias. Salí de allí con el cerebro frito.
Mañana me pensaré ir.
lunes, noviembre 13, 2006
Dime al oído lo que ayer lloraste a gritos...
1. Empieza una nueva semana y yo me he planteado que sea muy buena. Ha empezado con muchísimo sueño (cuanto más duermo más sueño tengo) así que me he echado la siesta y ha sdio como un soplo de aire fresco. He soñado que estaba haciendo turismo en un país precioso, con unos edificios que eran la leche. Pero no sé que país era ni con quién iba ni nada. Un desastre. El caso es que me ha debido sentar bien porque el niño al que doy clase me ha dicho: "Eh! Hoy vienes contenta, ¿eh?" Esperemos que siga la racha.
2. El finde fue un desastre. Todo el sábado y la mañana del domingo haciendo trabajitos para entregar esta semana. ¿Quién dijo que en Periodismo no se hace nada? Suerte que el domingo por la tarde me alegró el finde. Ahora me doy cuenta de que necesitaba esa conversación como agua de mayo. He aligerado peso en la mochila y ya duermo mejor.
3. Alguien debería darle un premio importante al tío que se inventó la palabra globalización, ¡qué pesadez!.
4. "Hay personas que ven la vida pasar y personas que hacen que pasen cosas en la vida" Que profundo los del catálogo de Carrefour... Ya me huele a Navidad...
1. Empieza una nueva semana y yo me he planteado que sea muy buena. Ha empezado con muchísimo sueño (cuanto más duermo más sueño tengo) así que me he echado la siesta y ha sdio como un soplo de aire fresco. He soñado que estaba haciendo turismo en un país precioso, con unos edificios que eran la leche. Pero no sé que país era ni con quién iba ni nada. Un desastre. El caso es que me ha debido sentar bien porque el niño al que doy clase me ha dicho: "Eh! Hoy vienes contenta, ¿eh?" Esperemos que siga la racha.
2. El finde fue un desastre. Todo el sábado y la mañana del domingo haciendo trabajitos para entregar esta semana. ¿Quién dijo que en Periodismo no se hace nada? Suerte que el domingo por la tarde me alegró el finde. Ahora me doy cuenta de que necesitaba esa conversación como agua de mayo. He aligerado peso en la mochila y ya duermo mejor.
3. Alguien debería darle un premio importante al tío que se inventó la palabra globalización, ¡qué pesadez!.
4. "Hay personas que ven la vida pasar y personas que hacen que pasen cosas en la vida" Que profundo los del catálogo de Carrefour... Ya me huele a Navidad...
jueves, noviembre 09, 2006
Pasaje al paraíso
El primer disco que llegó a mis manos de Alejandro Sanz fue el "Viviendo deprisa" en forma de cassette grabado por una compañera del cole. Estábamos en esa época en que ya empiezas a escuchar "música de mayores" y yo pensé: "a ver si me gusta el chico este por lo menos" porque estaba harta de que mis compañeros no conociesen mis discos de Serrat, Víctor Manuel, Ana Belén o Los Secretos. El caso es que me gustó. Y desde entonces hasta hoy.
Con sus canciones he ido creciendo, haciéndome quien soy hoy.
Me perdí la gira "Más" porque, según mis padres, era demasiado pequeña para ir a un concierto. Cosas que pasan.
Así que me dije que a la siguiente gira no faltaría. Cuando me enteré que el concierto era en el Calderón pensé: "¿cómo me puede hacer esto? ¿Yo en el Calderón?". Cuando fui a comprar las entradas ya no había y me llevé el disgusto del año. Mis amigos se pasaron todo el mes de junio vacilándome porque no iba al concierto y el mismo 28 de junio en que Alex tocaba en el campo del eterno rival mi padre me trajo dos entradas.
Me puse a llorar como la niña que era la primera vez que escuché sus canciones.
Disfruté como nadie en ese concierto. Allí, con más de 50.000 personas, yo sentía que Alejandro me cantaba a mí, que cada canción era mía.
Hay dos momentos de sus conciertos que me emocionan hasta las lágrimas: cuando canta al piano "¿Lo ves?" y las bulerías.
Las bulerías del concierto de Las Ventas no me pudieron emocionar porque salió Farruquito y allí no se oían más que silbidos.
Han sido dos largos años esperando algo nuevo suyo. Para mí La Tortura con Shakira no fue más que ponernos la miel en los labios. No me supo a nada.
El single prometía. Me daba la impresión que volvía el antiguo Alejandro, el grande. Sobra decir que "A la primera persona" se ha convertido en la banda sonora de mi vida el último mes, porque bonita es un rato y porque andaba buscando esa primera persona.
El disco me ha parecido una pasada, me encanta. Y además nos regala frases de esas que marcan: "El camino se hace andando pero un desierto, es un desierto". "Yo no bailo con princesas pero te haré reina del baile". " De cualquier tormenta soy capaz de hacer un cielo azul". "No hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes ná" y un largo etcétera.
Sin embargo, lo que más me ha gustado han sido las dos páginas que cierran el libreto del disco en las que Alejandro explica qué es eso del tren de los momentos. "El tren de los momentos es el pulso que queda cuando pasa el presente, cuando el pasado más reciente se deja de considerar casi un presnete imperfecto..." y casi al final la frase más bonita: Recuerden que el tren solo existe porque existen los pasajeros.
La ruta que sigue este tren me gusta así que no pienso perderme su parada en Madrid y me da igual que salga Farruquito, que silben, que cante más o menos canciones y que lo haga mejor o peor porque seguro que yo vuelvo a sentir que me canta a mí y solo a mí. Seguro que vuelvo a emocionarme como el primer día. Pero es que Alejandro es Alejandro. No lo puedo evitar.
El maestro ha vuelto y lo ha hecho a lo grande. ¿A qué esperáis para sacar vuestro billete?
El primer disco que llegó a mis manos de Alejandro Sanz fue el "Viviendo deprisa" en forma de cassette grabado por una compañera del cole. Estábamos en esa época en que ya empiezas a escuchar "música de mayores" y yo pensé: "a ver si me gusta el chico este por lo menos" porque estaba harta de que mis compañeros no conociesen mis discos de Serrat, Víctor Manuel, Ana Belén o Los Secretos. El caso es que me gustó. Y desde entonces hasta hoy.Con sus canciones he ido creciendo, haciéndome quien soy hoy.
Me perdí la gira "Más" porque, según mis padres, era demasiado pequeña para ir a un concierto. Cosas que pasan.
Así que me dije que a la siguiente gira no faltaría. Cuando me enteré que el concierto era en el Calderón pensé: "¿cómo me puede hacer esto? ¿Yo en el Calderón?". Cuando fui a comprar las entradas ya no había y me llevé el disgusto del año. Mis amigos se pasaron todo el mes de junio vacilándome porque no iba al concierto y el mismo 28 de junio en que Alex tocaba en el campo del eterno rival mi padre me trajo dos entradas.
Me puse a llorar como la niña que era la primera vez que escuché sus canciones.
Disfruté como nadie en ese concierto. Allí, con más de 50.000 personas, yo sentía que Alejandro me cantaba a mí, que cada canción era mía.
Hay dos momentos de sus conciertos que me emocionan hasta las lágrimas: cuando canta al piano "¿Lo ves?" y las bulerías.
Las bulerías del concierto de Las Ventas no me pudieron emocionar porque salió Farruquito y allí no se oían más que silbidos.
Han sido dos largos años esperando algo nuevo suyo. Para mí La Tortura con Shakira no fue más que ponernos la miel en los labios. No me supo a nada.
El single prometía. Me daba la impresión que volvía el antiguo Alejandro, el grande. Sobra decir que "A la primera persona" se ha convertido en la banda sonora de mi vida el último mes, porque bonita es un rato y porque andaba buscando esa primera persona.
El disco me ha parecido una pasada, me encanta. Y además nos regala frases de esas que marcan: "El camino se hace andando pero un desierto, es un desierto". "Yo no bailo con princesas pero te haré reina del baile". " De cualquier tormenta soy capaz de hacer un cielo azul". "No hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes ná" y un largo etcétera.
Sin embargo, lo que más me ha gustado han sido las dos páginas que cierran el libreto del disco en las que Alejandro explica qué es eso del tren de los momentos. "El tren de los momentos es el pulso que queda cuando pasa el presente, cuando el pasado más reciente se deja de considerar casi un presnete imperfecto..." y casi al final la frase más bonita: Recuerden que el tren solo existe porque existen los pasajeros.
La ruta que sigue este tren me gusta así que no pienso perderme su parada en Madrid y me da igual que salga Farruquito, que silben, que cante más o menos canciones y que lo haga mejor o peor porque seguro que yo vuelvo a sentir que me canta a mí y solo a mí. Seguro que vuelvo a emocionarme como el primer día. Pero es que Alejandro es Alejandro. No lo puedo evitar.
El maestro ha vuelto y lo ha hecho a lo grande. ¿A qué esperáis para sacar vuestro billete?
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