jueves, noviembre 09, 2006

Pasaje al paraíso

El primer disco que llegó a mis manos de Alejandro Sanz fue el "Viviendo deprisa" en forma de cassette grabado por una compañera del cole. Estábamos en esa época en que ya empiezas a escuchar "música de mayores" y yo pensé: "a ver si me gusta el chico este por lo menos" porque estaba harta de que mis compañeros no conociesen mis discos de Serrat, Víctor Manuel, Ana Belén o Los Secretos. El caso es que me gustó. Y desde entonces hasta hoy.
Con sus canciones he ido creciendo, haciéndome quien soy hoy.
Me perdí la gira "Más" porque, según mis padres, era demasiado pequeña para ir a un concierto. Cosas que pasan.
Así que me dije que a la siguiente gira no faltaría. Cuando me enteré que el concierto era en el Calderón pensé: "¿cómo me puede hacer esto? ¿Yo en el Calderón?". Cuando fui a comprar las entradas ya no había y me llevé el disgusto del año. Mis amigos se pasaron todo el mes de junio vacilándome porque no iba al concierto y el mismo 28 de junio en que Alex tocaba en el campo del eterno rival mi padre me trajo dos entradas.
Me puse a llorar como la niña que era la primera vez que escuché sus canciones.
Disfruté como nadie en ese concierto. Allí, con más de 50.000 personas, yo sentía que Alejandro me cantaba a mí, que cada canción era mía.
Hay dos momentos de sus conciertos que me emocionan hasta las lágrimas: cuando canta al piano "¿Lo ves?" y las bulerías.
Las bulerías del concierto de Las Ventas no me pudieron emocionar porque salió Farruquito y allí no se oían más que silbidos.

Han sido dos largos años esperando algo nuevo suyo. Para mí La Tortura con Shakira no fue más que ponernos la miel en los labios. No me supo a nada.


El single prometía. Me daba la impresión que volvía el antiguo Alejandro, el grande. Sobra decir que "A la primera persona" se ha convertido en la banda sonora de mi vida el último mes, porque bonita es un rato y porque andaba buscando esa primera persona.

El disco me ha parecido una pasada, me encanta. Y además nos regala frases de esas que marcan: "El camino se hace andando pero un desierto, es un desierto". "Yo no bailo con princesas pero te haré reina del baile". " De cualquier tormenta soy capaz de hacer un cielo azul". "No hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes ná" y un largo etcétera.

Sin embargo, lo que más me ha gustado han sido las dos páginas que cierran el libreto del disco en las que Alejandro explica qué es eso del tren de los momentos. "El tren de los momentos es el pulso que queda cuando pasa el presente, cuando el pasado más reciente se deja de considerar casi un presnete imperfecto..." y casi al final la frase más bonita: Recuerden que el tren solo existe porque existen los pasajeros.
La ruta que sigue este tren me gusta así que no pienso perderme su parada en Madrid y me da igual que salga Farruquito, que silben, que cante más o menos canciones y que lo haga mejor o peor porque seguro que yo vuelvo a sentir que me canta a mí y solo a mí. Seguro que vuelvo a emocionarme como el primer día. Pero es que Alejandro es Alejandro. No lo puedo evitar.
El maestro ha vuelto y lo ha hecho a lo grande. ¿A qué esperáis para sacar vuestro billete?

2 comentarios:

Laura Abella dijo...

Hola Lau....a mí me dió por reescucharle hace unos días,,,y me dió por darle el repeat a "Que no te daría yo" ¡¡¡¿¿cómo la podía haber olvidado?
Aún no me he lanzado con el disco nuevo...no sé aún.

que tengas una buena semana

Joao dijo...

A mi me lo regalaron ayer (mi a E.R. que es una detallista) y me ha gustado. Sobre todo la 7 y la 3. No está mal. vaya vaya, veo que eres super fan de Sanz!